Soy japonés y vivo en Auckland, y esto es lo que me pasó el mes pasado cuando estuve dos semanas en Seúl por un viaje de trabajo a Corea del Sur.

Al principio solía llevar dinero en efectivo, pero mis compañeros de allí se reían de mí y me preguntaban: «¿Por qué en efectivo?» 😅 A partir de ahí, pasé a una vida sin efectivo y, de verdad, mi mundo cambió por completo.

韓国のキャッシュレス事情がヤバい

En Seúl realmente no se usa dinero en efectivo. En las tiendas de conveniencia, las cafeterías, el metro, los taxis e incluso en los puestos callejeros se puede pagar todo con tarjeta. Además, el proceso de pago es increíblemente rápido.

Con la tarjeta T-money y la tarjeta de crédito pude vivir perfectamente durante dos semanas. Es más, en algunas tiendas, cuando pagaba en efectivo, me miraban con cara de «¿Eh?», lo cual me hacía gracia.

El metro es impresionante, sobre todo: basta con pasar la tarjeta por el lector para que todo vaya sobre ruedas. Me da la impresión de que responde más rápido que la Suica japonesa. Además, me sorprendió mucho que incluso los vendedores de los puestos callejeros aceptaran pagos mediante código QR.

実際やってみた感想

La verdad es que al principio me daba un poco de miedo, pero una vez que te acostumbras, es muy cómodo. La cartera pesa menos y no tienes que preocuparte por el cambio.

Además, en Corea la costumbre de dividir la cuenta está más extendida que en Japón, y como se pueden hacer transferencias fácilmente a través de una aplicación, el pago al terminar una salida para tomar algo es muy sencillo. En Japón, en cambio, se pierde tiempo con preguntas como «¿Tienes cambio?», ¿no?

Lo que más me ha gustado ha sido la gestión del presupuesto familiar. Como queda constancia de todo, se ve a simple vista en qué se ha gastado cada cantidad. Con el dinero en efectivo, si se pierde el recibo, ya no hay nada que hacer, pero con esto estoy tranquilo.

Sin embargo, en caso de corte de luz o de fallos en las comunicaciones, puede dar un poco de miedo. Aunque en realidad nunca me ha pasado, creo que es mejor llevar un poco de dinero en efectivo por si acaso.

La verdad es que, incluso después de volver de Corea, ya no me apetece usar dinero en efectivo ni siquiera aquí en Nueva Zelanda. Ahora casi todo lo pago con tarjeta.

Si tenéis ocasión, probad a vivir sin dinero en efectivo. Es más cómodo de lo que pensáis ✨